Habiendo concordado previamente con su asesora, Julia Panes, los participantes de esta reunión, se nos sometió a una incómoda e indigna situación para determinar los asistentes. Tras ello, se dio inició al encuentro, no sin antes intentar marginar a algunos dirigentes nacionales, intentar cancelar la reunión tras una larga espera y comenzar con arrogancia e irrespeto, decidiendo cuáles dirigentes y cuáles no podían intervenir en el encuentro.
En democracia nadie puede condicionar el diálogo entre dos autoridades, pues los dirigentes están mandatados legalmente por las y los funcionarios. Lo ocurrido es propio de una cultura dictatorial, con un trato y un espíritu antisindical aberrantes para una autoridad que representa, en 2017, a nuestro servicio, lo que además se suma a su incapacidad para controlar -según él mismo reconoció- el quehacer de las máximas autoridades del servicio, afirmando que el SAF estuvo trabajando y resolviendo con Adiptgen sin su conocimiento y consentimiento.
El trabajo realizado por este gremio, que se extiende por más de un año, siempre se basó en criterios de realidad, responsabilidad y criterios técnicos, sabiendo las restricciones presupuestarias y administrativas que afectaban este proceso. Nuestra contra parte, inicialmente, Jorge Ortiz Silva -SAF de la época- y posteriormente Gabriel González mantuvo una disposición al diálogo y a negociar los términos para llegar a concretar nuestra justa demanda, sin desconocer la factibilidad presupuestaria que permitiría llegar a buen término nuestra gestión.
Más allá de la serie de detalles propios de la negociación, que generaron diversas variaciones en la orientación del proceso y mayor o menor optimismo en su resultado, se vislumbraron avances, materializados a contar del pago en el mes de noviembre 2016, a nuestras/os compañeras/os auxiliares y administrativos, continuando con el estamento técnico el mes de diciembre 2016. Luego, y en un porcentaje menor, se realizó el pago -en el mes de marzo del presente año- a 26 profesionales, 5 de ellos del itempresupuestario 02, lo que marca definitivamente este proceso.
En el encuentro de ayer, guiado por la máxima autoridad con prepotencia y malos tratos que no aceptaremos, se desconoció por completo la representatividad del SAF, Gabriel González, poniendo en tela de juicio el trabajo sistemático y los conductos regulares institucionales, con malabares retóricos y argumentativos que no explican que lo que ocurre, en definitiva, es que el Director desconozca el trabajo, conclusiones y resultados de una mesa de trabajo que se desempeñó con responsabilidad y -sobretodo- al alero de la Dirección Nacional, que francamente no puede desligarse tan soberbiamente de sus responsabilidades, o atribuírselas a otros.
En ese tenor, se ha supeditado el eventual buen término del proceso de nivelación a las gestiones que se realizarían ante la Dirección de Presupuesto(DIPRES), específicamente en lo que dice relación con nuestros colegas de la partida presupuestaria 02, quienes soportan las metas institucionales, impactando a todo el servicio, y que precisamente están en los niveles más bajos de la escala única de sueldos, desconociendo que gracias a su labor se han logrado con crece altos estándares de reinserción quela opinión pública desconoce, a pesar de ser maltratados sistemáticamente, sin seguridad para realizar su trabajo, un programa que no tiene avance, ni estabilidad laboral ni presupuesto, a la fecha existe una falta de recursos humanos en ese programa de 166 puestos vacantes, el profesional prefiere renunciar o cambiarse de programa (los que puede), así es el programas 02 que existen hoy en día en Gendarmería.
En definitiva, la autoridad se ha burlado de las y los trabajadores y de su confianza -perdida, por supuesto- en un proceso de diálogo, ahora desconocido. Todo esto, sin asumir que gran parte de este trabajo se ha realizado en su periodo, por funcionarios bajo su responsabilidad, pretendiendo cuestionar nuestra responsabilidad e idoneidad como funcionarios públicos, en un marco de absoluto desprecio por el trabajo de nuestros profesionales, sus expectativas de desarrollo profesional y nuestra calidad como dirigentes gremiales.
En vista de todos los antecedentes que hemos expuesto, este Directorio considera no sentarse nuevamente en una mesa de trabajo con la autoridad, mientras no se respeten los acuerdos y condiciones que se trabajaron.