Una vez más: trabajadores no uniformados vulnerados y en peligro
El sistemático abandono del personal no uniformado de Gendarmería ha cobrado una nueva víctima, quien fuese agredida y amenazada. Lejos de ser un hecho fortuito, responde a la falta absoluta de reconocimiento y protección de la labor del personal de nuestro estamento.
Es así como –en un nuevo atentado a la seguridad de los trabajadores- el pasado miércoles, una funcionaria fue violentada físicamente, frente a testigos y colegas, en dependencias del 13º Juzgado de Garantía, por los familiares de un interno, quienes incluso esperaron, con evidente disposición amenazante, a la funcionaria fuera del juzgado.
Esto, tras un informe desfavorable que concluyó con el rechazo a otorgar el recién implementado beneficio de la pena mixta. En definitiva, y como caso ejemplificador, un funcionario fue puesto en peligro sólo por cumplir con la labor que la institución le encomienda.
El explícito abandono a funcionarios que deben convivir con los mismos riesgos que el personal uniformado, ha devenido una vez más en un hecho lamentable, producto de la falta absoluta de responsabilidad y visión institucional sobre la labor de reinserción y seguridad, que es parte de la misión institucional de Gendarmería, lo que demuestra una vez más que las demandas de Adiptgen sobre la creación de la Planta III no sólo son justas, sino que responden a la necesidad irrenunciable de proteger la integridad de las y los trabajadores no uniformados, actualmente marginados y dejados al arbitro de los peligros propios de la labor de reinserción social.
Por último, Adiptgen compromete todo su apoyo y recursos en las instancias que correspondan.

