Ello nos exige realizar un nuevo proceso eleccionario, en un plazo no superior a los 60 días corridos, lo que, por supuesto, cumpliremos a cabalidad.
En el intertanto, y hechas las consultas ante la Inspección del Trabajo, seguiremos ejerciendo las facultades que la ley otorga a los dirigentes gremiales, atendiendo todas las acciones que permitan garantizar tanto la continuidad administrativa como la político-gremial a nuestra organización.