La unidad y solidaridad son fundamentales en momentos de dolor, que afecta por supuesto a los más cercanos, pero que también aflige a todas y todos los trabajadores de Gendarmería, pues la pérdida triste e inadvertida de Bárbara y Nayib es un golpe para todas y todos, y una invitación a valorar la vida junto a los nuestros.
Descansen en paz, Bárbara y Nayib.