Los frutos de los/as trabajadores/as organizados al alero de su colectivo social

Los últimos días, dirigentes y trabajadores no uniformados de Gendarmería han sido protagonistas de complejos escenarios. Frente a los arbitrarios despidos encausados por la Dirección Nacional, la convicción de justicia movió a funcionarios y funcionarias, que iniciaron con firmeza una serie de acciones en la búsqueda de revertir tan injustificada decisión.

El resultado de ello, fue una reunión vinculante y definitoria, que concluyó con la incorporación de 30 trabajadores a sus funciones, y una nueva reunión fijada para el resto de los casos.

Lo ocurrido, no puede ser sino una muestra irrefutable de la importancia de la organización social, de sabernos acompañados y formando parte de una Asociación, de la nuevamente comprobada fertilidad de la acción colectiva, como herramienta de fortaleza y defensa de nuestros derechos.

La decisión de la autoridad no era reintegrar, sino despedir. Y que esté ocurriendo lo contrario no es azaroso. Es el fruto del compromiso de nuestros compañeros movilizados, que conferidos a la labor colectiva en defensa de funcionarios afectados por malas decisiones, pudieron cristalizar las justas demandas de los trabajadores no uniformados.

Es la organización social, la convicción y unidad de los trabajadores y la fuerza colectiva lo permite construir mejores condiciones de trabajo y de vida, haciendo frente con firmeza –y resultados reales- a la injusticia y arbitrariedad. Esa premisa es hoy –como tantas veces- indiscutible.

¡¡¡Viva la organización sindical!!!

¡¡¡Viva la ADIPTGEN!!!

¡¡¡Viva los trabajadores/as!!!

DIRECTORIO NACIONAL DE ADIPTGEN